viernes, 26 de abril de 2013

RAMIRO PELLIZA





MÚSICA DE APARADORES

ejercicio ciclotímico de mirarse en el espejo de quitarse el maquillaje
[de ser mujer y niña; de llorar
por los rincones
en la esquina de la sombra
de ser hombre o de ser niño.
inmortalizarse en una almohada
el garbo de agitarse esconderse entre frazadas de mirar desconcertado
[a una luna de improperios
aquella cruz en el convento lleva pilas:
ejercicio para monjas
de la fiel desesperanza.
y morderse, así, los labios, frente al velador.
mancillar la noche blanca cambiar sábanas por cielos perder manos
[como ropas en el suelo
un rehén de cucarachas.
es como el ghetto del alma:
ejercicio para ciegos
de prenderse y apagarse
vuela el silencio como dos moscas que zumban.
comienza a gotear el techo, las paredes; la humedad, ella también
gotea. el sol nocturno atraviesa las ventanas invisibles
y nos deja; estando solos.
cuerdas a las cuerdas o agujas sin relojes
el puño se hace palma; los muñones
recuperan a sus dedos
el cisne decapitado nada
sobre un cemento hecho de lago:
el despertador es un eclipse en la mañana
música de aparadores


1 comentario:

  1. Muy buen poema, te felicito, saludos de marianela
    http://amoragua-marianela.blogspot.com/

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