viernes, 26 de abril de 2013

RAMIRO PELLIZA





MÚSICA DE APARADORES

ejercicio ciclotímico de mirarse en el espejo de quitarse el maquillaje
[de ser mujer y niña; de llorar
por los rincones
en la esquina de la sombra
de ser hombre o de ser niño.
inmortalizarse en una almohada
el garbo de agitarse esconderse entre frazadas de mirar desconcertado
[a una luna de improperios
aquella cruz en el convento lleva pilas:
ejercicio para monjas
de la fiel desesperanza.
y morderse, así, los labios, frente al velador.
mancillar la noche blanca cambiar sábanas por cielos perder manos
[como ropas en el suelo
un rehén de cucarachas.
es como el ghetto del alma:
ejercicio para ciegos
de prenderse y apagarse
vuela el silencio como dos moscas que zumban.
comienza a gotear el techo, las paredes; la humedad, ella también
gotea. el sol nocturno atraviesa las ventanas invisibles
y nos deja; estando solos.
cuerdas a las cuerdas o agujas sin relojes
el puño se hace palma; los muñones
recuperan a sus dedos
el cisne decapitado nada
sobre un cemento hecho de lago:
el despertador es un eclipse en la mañana
música de aparadores


miércoles, 17 de abril de 2013

BERNARDO UCHITEL





PORQUE MI CORAZÓN ESTÁ TRISTE

Porque mi corazón está libre
gira en él el viento
y el polvo cósmico
Porque mi corazón está libre
escucho desde las islas
las voces de las aves acuáticas
y de las ranas
Y veo en la rama
al Martín Pescador acechando
el agua
Bandadas de siriríes y crestones
cruzan el cielo
y no digo que sí
y no digo que no
Porque mi corazón está libre
estoy en el lugar
y no pregunto
ni destruyo.

martes, 16 de abril de 2013

OSVALDO SVANASCINI




AUTOEPITAFIO EN CIUDAD LEJANA

Paseando entre templos me acordé de morir
Sólo por cumplir con la vanidad del recuerdo.
Y me sentí sin las voces que me hacen falta
Sin dedos disimulando los atardeceres
Sin el olor de los cuerpos que respiraban conmigo.
Y quise retornar desorbitadamente
Aunque todo estaba cerrado y clausurado
Pero no fue necesario porque con dar vuelta los ojos
Pude leer el pasado perder los rubores
O usar las melodías para encontrar al dueño
De las calesitas de azúcar y rocío.

domingo, 14 de abril de 2013

CARLOS BATTILANA




NIEVE

¿A dónde está eso
que la materia
desea? ¿A dónde
permanece?
Objetos, maderas,
la cordillera de los Andes
que no veré
sino oculta. No habrá nieve
desde lo alto del avión, sólo
la oscura respiración
de los viajantes.

lunes, 8 de abril de 2013

HUGO FRANCISCO RIVELLA





SI DECIDIERAS VOLAR

si decidieras volar
ser un águila que rompa el horizonte o ser un cuervo de graznido ronco
como es ronco el abismo de la trampa
en esa trampa donde cabe el odio y se anudan los ángeles de barro
volar
si decidieras volar
en la estratosfera acuñará monedas el avaro,
                                              se llenará de yeguas majestuosas
si decidieras volar
sería un suicido la esfera del reloj en la palabra

SANDRA CORNEJO




TODO LO PERDIDO REAPARECE

Descorre
lo que separa un mundo de otro
quita el velo
y todo lo perdido reaparece

la vida se muestra
para que el ojo la alcance

abre
lo que separa
un mundo de otro
(lo perdido)

retoma la sutura
cose
la tela que será de alguna forma mejorada.

domingo, 7 de abril de 2013

SUSANA CELLA




ERA UN AURA SUAVE

Es un aura suave la que te voy dando hecha,
con intenciones de chico, con mis propias manos.
La canción y la lluvia se esparcieron por igual
en toda la calle desde la Plaza Irlanda
hasta el corralón,
y yo no sabía que vos pudieras haber oído
mi canción
de los bailes en los patios,
ni vos sabrías que yo
iba a dedicarte, a tu mirada de pestañas tupidas, a las luces mojadas
de tus ojos, a tu imagen fija en una puerta vieja, a
tu imborrable voz y a tu sangre derramada,
una letrilla silenciosa que será nomás como
el suspiro
soltándose después
del estremecimiento mayor, del final
de las lágrimas gordas.

viernes, 5 de abril de 2013

SILVIA CAMEROTTO




intentaste un movimiento
que te salvara del horror que se construye
cuando no hay diferencia
entre el miedo y el miedo

en medio de la destrucción
eso que aún no tiene nombre
te deja sentada a esta misma mesa
diciendo las palabras que no querés oír.

MARCELO DUGHETTI




.F.

Esta la escopeta de tu padre,
resplandece en la habitación cerrada.
En el silencio suelo imaginar el sonido de este animal de la cultura.
La carnadura del fuego en su vientre frío,
la ternura del nácar tallando un nombre griego
la línea de la desgracia como un platinado presagio
su ilusión de caballo aplastando la vida
los ojos de la desgracia anunciada desde su nacimiento.