lunes, 23 de mayo de 2016

ALEJANDRA DÍAZ



MAYO 6

este hombre dobla una a una a una
en cajones sus soledades
por formas/colores tamaños / aromas/camisas corbatas
se le acumulan en la sangre dias dias dias de rituales
observa el polvillo en un rayo de luz que se cuela por las persianas
todavía soñolientas
ya no huele el tabaco de sus ciigarros salvo
que la noche lo encuentre desprevenido
con un recuerdo de ella debatiéndose entre sus manos
pececito rojo enemistado con el olvido
deja entonces la huerta/el mate amargo y comienza a lamerse las heridas
tropieza con alguna muerte lenta de un beso un gracias
no llegado a tiempo
y entiende que no es bueno andar de buey por esta vida

ella/ ay ella no dice cuándo pero entra
pececito rojo resvalando por su corazón acelerado
...amanece a veces desnuda en su cama al lado de él
con el cabello derramado en sus hombros solitarios
pero se queda con el vuelo de una polilla en una esquina

entonces...
ya no encuentra sitio
para esta soledad tan estampida/tan multicolor incierta
y sin embargo tan viva


que no es fácil hallar cajones donde guardarla... 

DENISE LEÓN



YOUR THINGS

I

En el último
cuarto
estamos sentados
los tres
-rodeados-
por tus
cosas.
Fueron guardadas
con cuidado
por manos
con bordes
luminosos.

Ahora
sólo una urgencia
que oscurece
los días
y
la falsa promesa
de tus pasos

en el cuarto.

SILVINA CHACON



EN EL MAR SE HUNDE UN RELÁMPAGO

II

Un hijo
reclama su nave, la nave entiende
se debe al hijo y
lo acuna lo lleva
en su vientre viaje y
sonríe y declara
hay viento, nos lleva buen viento.

Un rumbo, dos rumbos
la nave una nuez, se parte y sonríen
felices los ignorantes.

No el viento, hijo. Yo.
Yo sostengo las velas blancas y
también sostengo las velas negras.

Asombro y gracia es el hijo.

Detrás el vendaval.

Suspira la madre
arría bandera, iza bandera
el hijo el mástil.

¿Hasta dónde madre?
¿Hasta dónde hijo?

Una mañana de naves
ligera, la nave busca viento
un soplo extravío o soplo de fuego
y ella mira la hiena parida.

Relámpago.

En el mar se hunde un relámpago y
sabe cómo.

Cómo cortar las amarras.

VICTOR REDONDO



TRÁFICO PESADO

Un pájaro con un cajón en la boca.
Un galeón de oro tripulado por ratones blancos.
Un pez que cuando nada a dos aguas desgarra
             (el casco de todos los barcos.
Una hora de nuestra vida que no lograremos recordar.
Una botella de whisky vacía con la lengua de un náufrago.
Una palabra que no podré decir cuando me vaya.
Un vagabundo durmiendo bajo un puente.
Un barco cuya tripulación no conoce el mar.
Un error que volverás a cometer.
Una fantasía homosexual que te obsesiona.
Un verdugo aterrorizado afeitándose con una navaja (frente a un espejo.
Un vagón del subterráneo donde ella murmura:
                 ('Todo está perdido'.
La soledad de un hombre que viaja por sus venas (y se pierde antes de llegar.
El dar vuelta los relojes para evitar el degüello.
El espacio interior vacío de un ataúd y el espacio que lo rodea.
El imán que no atrae ni a su sombra.
Una iglesia de sillas eléctricas.
El abanico fantástico con el que podrías
                  (atraer planetas hasta tu ventana.
Todo lo que cabe en un espacio similar al triángulo
              (formado por el ángulo de inclinación
de la Torre de Pisa.
Nunca asesines a quien no amas.

Trafica tus segundos con la eternidad.