domingo, 18 de noviembre de 2012

ALFONSO NASSIF



FUEGOS FATUOS

Aunque uno esté muerto
sigue viajando en la tierra.
En la misma órbita
impredecible de la vida.

¡Vano es el reposo!
Nuestros huesos siderales
tienen mucho de estrella.
A veces, también,
pueden brillar sobre la tierra

viernes, 16 de noviembre de 2012

SANTIAGO SYLVESTER



SOBRE EL AMOR

No importa dónde nace el amor
      (los nacimientos son asuntos de registro o
      de parroquia)
pero sé que no dura al aire libre,
en ese prado aséptico con un molino al fondo.
Nace en cualquier parte
pero no prospera en la ilusión  bucólica:
busca la complicación,
no el caos pero si su orilla, 
un cuerpo espeso de tejidos
      y de material residual,
y busca sobre toda la armonía
que es donde, si nos descuidamos un instante,
      muere por falta de necesidad.

jueves, 15 de noviembre de 2012

JORGE SMERLING



HE NACIDO PARA VIVIR

He nacido para vivir
               muy solo,
como todas las cosas del universo
y aparearme por una ley de trampas de Belleza
y eterna continuidad de tantísimos simulacros.
               Soledad:
hazme volar simplemente como un ave feliz sobre la Tierra.
Y así, entonces, podré observar con mis ojos redondos
la otra parte del mundo
               donde Dios
sea igual que un barco amarrado a la esperanza segura,
y no como mis viejos párpados
                    que guardan tanta humillación.

martes, 13 de noviembre de 2012

ANTONIO REQUENI



PIEDRA LIBRE

El padre juega con sus criaturas.
La cara vuelta contra la pared
y el brazo levantado hasta los ojos,
está contando como si llorara.
Y mientras cuenta sus criaturas crecen,
van por el mundo, suben escaleras,
se enamoran o estudian geografía.
Cuando termina de contar, el padre
entra en los cuartos y revisa muebles.
Apenas ve. ¿Quién apagó las luces?
Su voz, que ha enronquecido, los invita
a dejar de una vez sus escondites.
Y los hijos regresan, jubilosos.
¡Cómo han crecido! Son casi tan altos
como los sueños que en su juventud
solían desvelarlo dulcemente.
¡A contar! ¡A contar! -exclama el padre.
(Los grandes siempre vuelven a ser niños).
Y los hijos se apoyan contra el muro,
hunden su frente entre los brazos. Cuentan.
Y mientras cuentan -once, doce, trece... -
el padre se va haciendo pequeñito.
Cuando terminan de contar lo buscan.
Lo buscan pero el padre no aparece.
Se ha escondido debajo de la tierra.

viernes, 9 de noviembre de 2012

“No se escribe lo que se sabe, pero se sabe
después de haberlo escrito.”

CARLO BORDINI


jueves, 8 de noviembre de 2012

EDGAR MORISOLI



ITINERARIO DE LA COMPAÑERA

Copa y cobijo de mi sangre, roja mazorca desgranada hacia la tierra.

Lámpara ardiendo al aire libre, pétalo dulce en que la noche se
concentra.

Gota de furias y nostalgia, dame la luz con que el Verano te despierta.

Qué sé de ti más que tus ojos cuando van tras el palomo de la siesta.

Simple racimo de la vida cuyo dolor inabarcable te sustenta
-piedra pulida por el agua, rama de sauce para el ángel de la niebla-
desde el rescoldo de los sueños te viene un soplo de intemperies
polvorientas
que aroma largo en tu mirada cuando el amor dice tu nombre
y lo desvela.

Piedra labrada por el viento. Página escrita con un ácido de ausencias.

Como los pastos en la tarde tu corazón hacia el poniente se doblega
para escuchar aquellos días en que tu pecho era el rumor de las acequias.

CLAUDIO ITZA



LOS FALSOS INTENTOS

Tú estás allí
las estrellas corren en tu pelo despreciadas por el paso del tiempo
tu mano abre el camino
separa los granos que caerán en tierra
quita de allí la mala hierba y se inicia una nueva estación
amar el limo mediterráneo al pie de las barrancas, y en las costas
amar los innúmeros bancos de conchas color sal, y en el verano
amar a esa mujer pintada de la brea del puerto, y en el agua
amar
tu risa sacude el polvo de los siglos y me refresca
al tiempo que desaparecen las dudas, los temores
las innumerables telarañas en donde teje la desesperanza

amar tus pechos de sal de agua de viento
amar los silencios acuosos de tus otras miradas
amar las precipitaciones de tu boca que empuja
amar la vertiente de piedra de tu aliento marino
llegas desde el jardín con flores en el vestido y los mensajes
/ de la mañana
una vez más todo vuelve a su fuente, la cruel mordida de la muerte
/  queda atrás
el desierto cede para el río que brota de la tierra

cabalga brava ola con aullidos y truenos
cabalga sobre el Dragón del mar agitada y reptil
vuelve tus ojos a las desesperadas amapolas del viento
sobre la costa sobre el espejo de los acantilados
vamos a andar los días con mirada de serpiente emplumada