sábado, 15 de septiembre de 2012

JUAN CARLOS VECCHI

LOS GATOS MUERTOS

Tumbas vacías
caen de mis ojos
cuando la noche
sale a cobrar cuentas
con sus gatos muertos.

Jamás llega
el día del perdón
y la madrugada
es una brisa de cal,
un bostezo vagabundo
de dioses machos
traicionados,
tirados como dados
sin gloria.

¿Quién arriesga los ojos
entre la fiebre y el adios?

Los veo corriendo
mojados por una lluvia de piedad;
mi corazón es el ojo
de un ternero degollado.

1 comentario:

  1. ¡Muchas gracias por editar este poema en este whisky desnudo! Es un honoris causis fraternus haber podido aportar algunos versos entre tantos buenos y donosos amigos poéticos :) ¡Hasta nuestra tururú Vecchita está entre nosotros! gracias... te abrazo fuerte y fraterno, mi hermano de alma y sus letras...

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